Quiénes
Quién escribe Planta Baja
Esta página lleva mi firma personal, pues me llamo Mariana Dellepiane, soy historiadora de la arquitectura establecida en Buenos Aires, y consagro mi labor a interpretar la sala de juego como un objeto edificado, con su planta, su sección y su programa, antes que como un espectáculo.
Por qué existe esta publicación
A lo largo de más de quince años, visité salas de juego, assembly halls y complejos integrados provista de un cuaderno y una cámara, siempre atenta a la manera en que se dispone la circulación y a lo que resuelve cada sección del edificio. Al proponerme ordenar esas notas, hallé abundante material sobre el casino como entretenimiento, y muy escaso aquel que lo contemplara como obra de arquitectura, con sus medidas y sus plantas.
Aquella carencia me llevó a redactar Planta Baja de forma independiente, sin auspicios ni compromisos comerciales, con el propósito de mantener un registro técnico y verificable acerca de cómo el programa evolucionó del salón cerrado al gran complejo.
Me interesa el edificio antes que la mesa, la planta antes que el premio, y el modo preciso en que el programa pasó del salón cerrado al gran complejo integrado.
Un proyecto personal, sin voz corporativa
Planta Baja es un trabajo personal y no la voz de una empresa. No represento operadores, fabricantes ni cámaras del sector, y cuando una fuente resulta dudosa, o cuando los datos no coinciden entre sí, lo señalo con todas las letras en lugar de resolver la contradicción por conveniencia.
Escribo, edito y verifico cada página yo misma, apoyada en planos, fotografías de obra y la observación directa de las circulaciones. El alcance es acotado a propósito, porque prefiero una ficha precisa, con una medida comprobable, antes que una afirmación amplia y sin respaldo.

Para escribir a la editora
En caso de que usted indague en el mismo terreno, de que cuente con planos, memorias de obra o fotografías de salas, o de que advierta un error en lo publicado, le quedaré agradecida si escribe a la editora. Leo cada mensaje con detenimiento, y atiendo con esmero las consultas relativas a fuentes, medidas y procedimientos de la sala de juego.